La cuajada es un postre lácteo que consiste en leche cuajada obtenida por la coagulación de esta al añadirle un cuajo. Al ser una receta tan popular, su origen resulta indeterminado, aunque es probable que pueda remontarse hasta la prehistoria y su consumo tradicional esté vinculado con el pastoreo.
Lo ideal es elaborarla con leche de oveja pasteurizada, aunque es difícil de encontrar.
Si por lo que fuera, no encontramos la leche de oveja, podemos utilizar leche de vaca fresca, la que se vende refrigerada, a la que tendremos que añadir la leche en polvo y seguir el mismo procedimiento que haríamos con la leche de oveja.
El proceso de elaboración de la cuajada es relativamente sencillo, solo hay que seguir las indicaciones de temperatura que pone en el bote de cuajo (el cuajo lo venden en las farmacias). Ya que el exceso de calor destruye el cuajo. Lo ideal es usar un termómetro de cocina.
Desde luego no se parece en nada a la que solemos encontrar o a la que se hace con sobres.
Espero que os guste!!!
- 1 l. de leche fresca entera de vaca (al no encontrar de oveja)
- 20 gotas de cuajo líquido
- 50 gr. de leche en polvo
- Ponemos en un cazo la leche junto con la leche en polvo. Removemos con varillas para desleír los grumos e integrar bien las dos leches.
- Colocamos al fuego y calentamos a fuego muy suave.
- Comprobamos la temperatura y cuando alcance los 38 grados retiramos del fuego y añadimos el cuajo. Removemos para mezclar, notaremos que la leche espesa ligeramente y la densidad cambia.
- Repartimos la mezcla en vasitos, los cubrimos con papel film y dejamos reposar a temperatura ambiente.
- Cuando hayan cuajado y se terminen de atemperar refrigeramos. No debemos pasarlas a la nevera antes de tiempo porque de lo contrario no cuajarán.
- A la hora de servir las acompañamos con miel, fruta fresca, mermelada, nueces...




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