Se trata de un bizcocho clásico donde el limón que le hemos añadido en ralladura y el resto triturado le aporta un sabor refrescante y los pistachos elevan su sabor.
Dicho de otra manera buenísimo y desde luego muy fácil, se convertirá en vuestro favorito.
Espero que os guste!!!
- 1 limón entero con o sin piel (a veces la piel suele amargar, así que rallamos la piel del limón para el bizcocho y luego quitamos toda la parte blanca)
- 180 gr. de azúcar
- 3 huevos M
- 100 gr. aceite de girasol
- 1 yogur griego natural de 125 gr.
- 250 gr. harina de repostería
- 12 gr. de levadura tipo royal
- Pizca de sal
- 100 gr. de pistachos sin sal
- 125 gr. de azúcar glas
- Zumo de limón
- Pistachos troceados
Preparación:
- Trituramos los pistachos con ayuda de un robot de cocina. Reservamos.
- Precalentamos el horno a 180º C, calor arriba y abajo.
- Engrasamos el molde con un poco de mantequilla las paredes y en la base ponemos papel para hornear.
- Rallamos la piel del limón sin la parte blanca.
- Terminamos de pelar por completo, quitando todo la parte blanca y partimos en cuartos.
- En un bol ponemos el limón, la ralladura, el azúcar, los huevos, el aceite y el yogur, trituramos con una batidora todo bien, hasta obtener una crema homogénea.
- Incorporamos la harina y la levadura previamente tamizadas y la pizca de sal, mezclamos.
- Añadimos los pistachos triturados y mezclamos hasta que se integren bien.
- Vertemos la masa en el molde y horneamos unos 40-45 minutos o hasta que al pinchar en el centro con un palito, éste salga limpio.
- Dejamos enfriar en el molde unos 10 minutos, desmoldamos y dejamos sobre una rejilla.
- Tamizamos el azúcar glas en un bol y vamos añadiendo el zumo de limón poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada.
- Vertemos sobre el bizcocho y decoramos con los pistachos troceados.

